Actualizado: 19/10 2026
Fases de la Luna
La Luna y sus fases acompañan a la Tierra desde su creación. Se trata también de uno de los primeros fenómenos astronómicos observado por la gente. El cambio de las fases lunares fue utilizado como una unidad para la medición del tiempo. Un ciclo lunar (= cuando todas las fases tienen lugar) dura aproximadamente 29,5 días, lo cual es más o menos una duodécima parte del año. Las fases lunares se pueden dividir en diferentes grupos (generalmente 4 u 8). Las posiciones más importantes de la Luna, en términos del horóscopo, son definitivamente la Luna Llena y la Luna Nueva.

Las lunas llenas 2026/2027
| 26/10 2026 05:13 | Tauro 3°40 ' |
| 24/11 2026 15:55 | Géminis 2°46 ' |
| 24/12 2026 02:29 | Cáncer 2°14 ' |
Las lunas nuevas 2026/2027
| 10/10 2026 17:50 | Libra 18°32 ' |
| 9/11 2026 08:02 | Escorpio 17°32 ' |
| 9/12 2026 01:52 | Sagitario 16°59 ' |
Calendario lunar
La Luna no tiene luz propia. Solo vemos la mitad que ilumina el Sol, y como la Luna cambia de posición respecto al Sol al girar alrededor de la Tierra, cambia también la parte iluminada que tenemos delante. De una luna nueva a la siguiente pasan, de media, 29,5 días; los astrónomos lo llaman mes sinódico. Cada fase ocurre en el mismo instante en todo el planeta; solo cambia la hora local.
Los calendarios y la astrología trabajan con cuatro fases principales: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Entre ellas quedan formas de transición: la fina hoz y la luna gibosa, iluminada en más de la mitad pero aún no redonda.
Cómo saber si la Luna crece o mengua
Hay un dicho de toda la vida: la Luna es mentirosa. Cuando dibuja una C, de creciente, en realidad está menguando, y cuando dibuja una D, de decreciente, está creciendo. Es decir, en el hemisferio norte, la creciente tiene iluminado el lado derecho y la menguante, el izquierdo. También ayuda la hora: la creciente se ve sobre todo por la tarde y al anochecer, y la menguante en la segunda mitad de la noche y por la mañana, a menudo ya de día. En el hemisferio sur, en Argentina o Australia, la imagen se invierte y la hoz mira hacia el otro lado.
Luna nueva
En la luna nueva, la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol y nos ofrece su lado sin iluminar. No se ve: se pierde en el resplandor del Sol. Uno o dos días después asoma tras la puesta de sol una hoz finísima, y a veces se distingue también el resto del disco, alumbrado débilmente por la luz que refleja la Tierra. Es la llamada luz cenicienta. Si en la luna nueva la Luna pasa exactamente por delante del Sol, se produce un eclipse solar.
En astrología, el Sol y la Luna comparten signo en la luna nueva y empieza un ciclo. Es el momento de fijar una intención: apuntar lo que quieres poner en marcha en las próximas cuatro semanas, enviar una solicitud, estrenar una libreta para un proyecto. Esos días uno está más metido en sí mismo que hablador, y no pasa nada. Cuándo cae la próxima lo encontrarás en el listado de lunas nuevas.
El signo de la luna nueva importa, porque marca el tema al que vuelve todo el mes siguiente. Una luna nueva en Tauro favorece el dinero, el jardín y las cosas hechas para durar; en Géminis, las conversaciones, los viajes y el estudio; en Libra, los contratos y las relaciones. Si conoces tu signo y tu ascendente, puedes elegir en qué apoyarte durante cada ciclo.
Cuarto creciente
Más o menos una semana después de la luna nueva está iluminada exactamente la mitad del disco, en el hemisferio norte la derecha. La Luna sale hacia el mediodía, alcanza su punto más alto cuando se pone el Sol y se oculta hacia la medianoche. El nombre despista, porque vemos la mitad y no un cuarto: lo que se cuenta es el recorrido, y la Luna lleva ya una cuarta parte de su ciclo.
El Sol y la Luna forman ahora un ángulo recto, lo que en astrología se llama cuadratura y se lee como tensión. El plan de la luna nueva tropieza con el primer obstáculo: el presupuesto, el tiempo o la opinión de otro. Esta fase se presta a tomar decisiones y dar pasos prácticos. Lo que hasta ahora estaba solo en tu cabeza necesita manos: llamar, encargar, empezar a construir.
Luna llena
En la luna llena, la Tierra queda entre el Sol y la Luna, y la Luna nos muestra entera su mitad iluminada. Sale cuando se pone el Sol, brilla toda la noche y se oculta al amanecer. Si los tres cuerpos se alinean exactamente, la Luna entra en la sombra de la Tierra y hay un eclipse lunar. Por eso los eclipses solo caen en luna llena o en luna nueva. No ocurren todos los meses, eso sí, porque la órbita lunar está inclinada unos cinco grados respecto a la de la Tierra y casi siempre la Luna pasa de largo.
En astrología, en luna llena la Luna se sitúa en el signo opuesto al Sol, así que habla de contrastes: el trabajo frente a la casa, el yo frente al nosotros. Las cosas salen a la luz y las emociones suenan más fuerte. Es tiempo de cosecha y de cierre, de celebraciones, de conversaciones sinceras y de darse cuenta de lo que ya no funciona. Si duermes peor con luna llena, no hace falta buscar causas misteriosas: en una noche clara entra más luz en el dormitorio. Las fechas y los signos de cada una están en el listado de lunas llenas.
Cuarto menguante
Alrededor de una semana después de la luna llena vuelve a estar iluminada la mitad del disco, esta vez la izquierda. La Luna sale hacia la medianoche y se ve mejor por la mañana, alta sobre el horizonte sur incluso cuando ya es de día. Luego adelgaza hasta quedar en una hoz finísima que, antes de la siguiente luna nueva, se pierde en el resplandor del amanecer.
El Sol y la Luna vuelven a formar un ángulo recto, ahora en la parte descendente del ciclo. La astrología ve aquí un momento de revisión y limpieza: rematar lo que quedó a medias, ponerse al día con el correo, ordenar el armario o cerrar un capítulo que se alarga demasiado. La tradición popular asocia la luna menguante con quitar: en la huerta se escarda, se poda y se recoge lo que se quiere guardar en la despensa. Las grandes novedades, por costumbre, esperan a la siguiente luna nueva.
La Luna y las mareas
La influencia más visible de la Luna sobre la Tierra son las mareas. Con su atracción, el mar sube y baja por lo general dos veces al día, y las mayores diferencias de nivel se dan en torno a la luna nueva y la luna llena, cuando la atracción de la Luna y la del Sol se suman: son las mareas vivas. En los cuartos creciente y menguante, en cambio, se contrarrestan en parte y llegan las mareas muertas, más flojas. En las playas del Cantábrico o de Galicia, hasta dónde llega el agua delata la fase de la Luna; en el Mediterráneo apenas se nota.
Cómo leer el calendario lunar
En nuestro calendario lunar encontrarás para cada día la fase de la Luna y el signo por el que pasa. El signo cambia cada dos días o dos días y medio, así que las dos capas juntas dan una imagen más rica: una Luna creciente en Tauro no se vive igual que una Luna creciente en Sagitario. Prueba a anotar durante un mes o dos cómo duermes, cuándo te apetece empezar cosas y cuándo prefieres ordenar. En unos pocos ciclos verás si el ritmo lunar va contigo.